El estado español se enfrenta a una crisis de incendios forestales que va más allá de la virulencia de las llamas y la sequía. Es una crisis de gestión y de modelo estratégico, tal y como han señalado de forma contundente los últimos informes, tanto del Tribunal de Cuentas de España, como los de su homónimo europeo. La conclusión es unánime: el sistema actual, centrado casi exclusivamente en la extinción, es insuficiente, ineficiente y financieramente insostenible.
Este análisis profundiza en los fallos del sistema, la precariedad de los bomberos forestales y los retos que plantea el cambio climático para la seguridad de nuestros montes.
El gasto en extinción devora el presupuesto mientras la prevención languidece, una estrategia que, según los informes del Tribunal de Cuentas, es insostenible. Mientras tanto, el sector de bomberos forestales, clave en la lucha, sufre un triple déficit: legal, laboral y de seguridad.
Incendios Forestales: ¿qué nos dicen los datos?
En este análisis comenzaremos escuchando la historia que nos cuentan los datos sobre la evolución de los incendios forestales en el estado. ¿Han aumentado en número o en virulencia?
Incendios forestales: siniestros y hectáreas (serie histórica)
Aunque parezca mentira, el número de incendios ha descendido en la última década, sin embargo, su virulencia se ha disparado. El récord negro, hasta ahora, lo tenía el 2022, con un más de 300.000 hectáreas quemadas. Sin embargo, con la ola de grandes incendios contra la que estamos actualmente batallando, será sin duda, el 2025, el año más devastador. Ya van 391.581 hectáreas quemadas en 230 incendios según el sistema de satélites Copernicus de la Comisión Europea.
El fuego se ha llevado pueblos enteros como Palacios de Jamuz, en León, o San Pedro de Cansoles en Palencia. Y no sólo eso. Ha reducido a cenizas árboles centenarios, como en Las Médulas (León) o el hábitat de muchas especies como el oso pardo. Hectáreas de incalculable valor medioambiental o histórico
Y aquí, nos encontramos con un nuevo hándicap. No existen datos oficiales consolidados, ni siquiera para el 2024.
El Veredicto del Tribunal de Cuentas: La Prevención es la Clave
Tanto el Tribunal de Cuentas español como el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) coinciden en sus hallazgos: la inversión en prevención de incendios en España es insuficiente. A pesar de que los recursos financieros han aumentado, no se invierten de manera estratégica.
En sus informes recogen que los fondos están mal dirigidos y los criterios que se siguen son ineficaces. Estos fondos no se dirigen de forma sistemática a las zonas de mayor riesgo. En el caso español, el presupuesto se repartió sin considerar las necesidades reales de cada provincia, limitando el impacto de la financiación. Además, se alerta sobre el uso de datos obsoletos para la planificación y la falta de sostenibilidad financiera a largo plazo de muchos proyectos.
Gasto en Prevención y Extinción de Incendios por Comunidades Autónomas
Desequilibrio Histórico:
Prevención vs. Extinción
Históricamente, la inversión en prevención ha sido mínima en comparación con los enormes recursos destinados a la extinción una vez que el fuego ha comenzado.
Necesidad de una Gestión Forestal Activa
La recomendación unánime es clara: el Estado Español debe virar hacia un modelo de gestión forestal activa. Esto implica invertir en silvicultura preventiva, limpieza de montes y la creación de cortafuegos. El informe destaca ejemplos positivos como el de Galicia, donde la prevención ya constituye la mayor parte del presupuesto, o Portugal, que ha incrementado significativamente su gasto en esta área.
La Cruda Realidad del Bombero Forestal
Los profesionales que se enfrentan a las llamas, los bomberos forestales, operan en un entorno de creciente riesgo debido al cambio climático, pero con un marco laboral precarizado y lleno de lagunas.
El sector sufre un triple déficit que compromete su eficacia y bienestar:
Triple Déficit
A pesar de la Ley 5/2024, la normativa sigue fragmentada y existen convenios colectivos obsoletos que generan disparidad.
Y a las jornadas extenuantes hay que añadir también la falta de reconocimiento.
La fatiga es un factor de riesgo crítico. Mientras las recomendaciones establecen un máximo de 12 horas en un incendio, los sindicatos denuncian el incumplimiento y la práctica de «duplicar y triplicar turnos». La lucha por una jubilación anticipada y el reconocimiento de los riesgos para la salud es una reivindicación constante.
Fallos Sistémicos y Desertificación
La ineficaz gestión de incendios forestales también se explica por un sistema administrativo fragmentado y una falta de coordinación que se arrastra desde hace décadas.
Y es que la responsabilidad se distribuye entre el Estado, las Comunidades Autónomas y los municipios. Sin embargo, la falta de actualización de los planes nacionales y la inacción de las CC.AA. y los ayuntamientos en la ejecución de sus responsabilidades crea un sistema inoperante. La falta de mecanismos coercitivos para obligar a las comunidades a compartir información fiable, como la Estadística General de Incendios Forestales (EGIF), es un problema crónico que impide una planificación estratégica sólida.
Un Fallo Sistémico de Coordinación
Estado
Define la política nacional, coordina y refuerza.
Fallo: Planes estratégicos obsoletos por décadas.
Comunidades Autónomas
Responsables de prevención y extinción en su territorio.
Fallo: No remiten datos y no ejecutan planes preventivos.Municipios
Elaboran planes locales en zonas de alto riesgo.
Fallo: Incumplimiento masivo en la creación de planes.La última información publicada en el portal de Estadística General de Incendios Forestales (EGIF) data del 2015, no hay datos disponibles de la última década. En el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) sólo se ofrecen los datos consolidados hasta el 2023, siendo los relativos al 2024 y 2025 a título informativo. No está de más recordar que la publicación de datos sin consolidar no ofrece una fuente fiable de información y puede, de hecho, contener sesgos que lleven al planteamiento de políticas y estrategias erróneas.
La Desertificación y su impacto en el Riesgo de Incendios
Es un hecho irrefutable que la desertificación es un fenómeno que agrava el riesgo de incendios. En el estado afecta a un 11,1% de la superficie. La falta de un plan actualizado y de una gestión eficiente de los recursos hídricos, con la sobreexplotación de acuíferos y la contaminación, intensifica la degradación del suelo. La cubierta vegetal juega un papel vital, pero su salud ha empeorado en muchas zonas.
Un cambio de modelo urgente
Los informes de los auditores, la situación de los bomberos y la amenaza de la desertificación pintan un cuadro claro: la gestión de incendios forestales en el estado necesita una reforma urgente.
Un gran desafío que supone pasar de un modelo de extinción a uno de prevención, con una inversión estratégica, una coordinación efectiva entre administraciones y una dignificación de la labor de los bomberos forestales.
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Reutilización
Elaborar este análisis nos ha llevado tiempo y esfuerzo y no lo hemos hecho por dinero, sino por aportar nuestro granito de arena en materia de Transparencia.
Nos hemos basado en las siguientes fuentes de información:
Informe Especial 16/2025: Financiación de la UE para luchar contra los incendios forestales elaborado por el Tribunal de Cuentas Europeo.
Informes de Fiscalización del Tribunal de Cuentas del estado referentes a los planes de actuación y de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales.
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO)
Portal de Estadística General de Incendios Forestales (EGIF)
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